Multitudes en Villa de Leyva

Fecha: 1 y 2 de Julio de 2017 En otro de los varios viajes a Colombia que tuve a lo largo de mi anterior trabajo, me di una escapada de fin de semana desde Bogotá hasta Villa de Leyva y alrededores. Este pueblo colonial del que tanto había oído hablar no decepciona para nada, aunque al ser festivo colombiano el lunes, la cantidad de turistas había superado con creces la capacidad de carga del pueblo y casi no se podía ni caminar. Lo que más impresiona al llegar es la enorme plaza mayor empedrada, con una iglesia que parece minúscula mirada

Con Leticia completamos la triple frontera

Fecha: 20/05/2017 al 24/05/2017 En 2009 visité por primera vez Brasil, y por aquel entonces llegué en barco desde Perú, haciendo parada en la isla de Santa Rosa de Yavarí (Perú) y entrando por Tabatinga hacia Brasil, prosiguiendo mi camino hacia Manaos. En este punto se juntan tres países amazónicos, Perú (Santa Rosa), Brasil (Tabatinga) y Colombia (Leticia), y en esa ocasión no hubo tiempo de pasar hacia Colombia ni por un ratito. Ocho años después, y con unos años de viajes en la espalda, he tenido la oportunidad de visitar Leticia, el punto que me faltaba para haber puesto el

En las entrañas de la tierra

Cerca de Bogotá, y aprovechando uno los múltiples viajes a esta gran ciudad, me di una escapadita de fin de semana hacia las famosas minas de sal de Zipaquirá. Me habían contado que en el interior de la mina habían tallado una gran iglesia, la llamada Catedral de Sal, primera maravilla de Colombia, lo cual me llamaba mucho la atención. En realidad, aunque es bonito, al interior no hay tanto como “una catedral excavada en la roca” sino, más bien, el aprovechamiento de los túneles que se usaron para extraer sal, donde han colocado algunas tallas de cruces y en una

La Paya, amazonia colombiana

Existe un río, un río grande, que abastece otro río más grande aún, un río que da vida a una región gigante, tan grande que no puedes imaginarla dentro de tu cabeza. Y en esa región hay tanta vida, tanta, que podrías intentar entender las relaciones existentes entre cada uno de los seres vivos que allí habitan y podrías morir de viejo sin haber comprendido ni una décima parte de los procesos que allí ocurren. Ese río grande se llama Putumayo, uno de los múltiples ríos que abastecen al río amazonas y que forman la cuenca amazónica. Una maravilla de la

Bogotá, entre calles y carreras

Gracias al proyecto en el que trabajo, he tenido la oportunidad de viajar a Bogotá en un par de ocasiones, y probablemente tenga que seguir haciéndolo a lo largo de un tiempo. Esta ciudad es inmensa, mucho más de lo que me imaginaba, y sus calles y avenidas se dividen en “Carreras” y “calles”. Unas miran norte-sur y otras este-oeste, de modo que no existen (por lo general) nombres de calles, sino números, y de esta forma es muy sencillo localizarse dentro de la ciudad. Aburrido pero práctico. Como el tiempo, por lo general, suele ser limitado en este tipo de