Caminando entre gigantes

Taratibu, palabra swahili. Despacio y con cuidado. Eso sugiere el nombre de este santuario de elefantes enclavado en el Parque Nacional de las Quirimbas, al Norte de Mozambique. Allí hemos tenido la suerte de ir a parar este fin de semana; un lugar mágico, lleno de árboles y elevaciones montañosas espectaculares. El acceso solo es posible con cuatro por cuatro y éramos los únicos turistas en el área. El lugar donde nos hospedamos lo regenta un hombre llamado Jacob, amante de la naturaleza y protector de este área tan recóndita. Fuimos a pasear por caminos en el bosque, y de repente

Playas y paisajes

Estos días, entre reunión y reunión, pasamos con el coche por la espectacular playa de Chuiba. Pudimos bajarnos para hacer unas cuantas fotos y así enseñar por aquí las excelentes vistas que nos rodean por todas partes.   qué profesional !!         y añado de regalito final una foto de los miles de baobabs que rodean el pueblo donde trabajamos. Aquí los llaman embondeiros, y hay miles de historias africanas y fantasías alrededor de ellos. Espero poder ver algún ritual de hechicería antes de irme…  

Acuñas en Mecufi

Ya llevo tres días por el paisito, y la verdad que a cada segundo me gusta más. Pemba es la ciudad donde pasaré los fines de semana, y quizás algún día entre semana para reuniones o tener acceso a internet. Es una ciudad costera dentro de una bahía y con unas playas espectaculares. La vida se desarrolla alrededor de la costa, y aunque se conduzca por la izquierda como en Inglaterra, el tráfico es muy fluido y la ciudad es poco caótica. Apenas hay coches y solo tiene 150.000 habitantes; la mayoría de sus calles son arcillosas de color anaranjado, y

Dar es Salaam, olores, impresiones y sudores

Escribo desde África, Mozambique, Cabo Delgado, Pemba. Para llegar hasta aquí he tenido que atravesar dos países; en el primer vuelo, hacia El Cairo, donde tenía mi primera escala, llegamos con dos horas de retraso, de modo que tuve que correr bastante para llegar al siguiente vuelo, que no podía perder, pues supondría quedarme tirado en Dar Es Salaam, Tanzania, algo más de 3 días. Tras la sudada, volamos. Casi ni lo recuerdo, porque las seis horas que duraba el trayecto Cairo-Dar, las pasé durmiendo. Una siesta en la que no pude descansar lo suficiente, pues a las 5:30 nos sacaron

Del Pacífico al Índico

La gran mayoría de ustedes ya estaba informada de mi situación, pero siguiendo tradiciones, no he querido publicar nada nuevo en el blog hasta no tener algo clara mi nueva situación. Resulta que se cruzó en mi camino una nueva oportunidad, una oportunidad irrechazable, que me permitirá aprender muchas cosas nuevas. Por lo tanto, y con mucho pesar, dejé atrás mi El Salvador querido y lindo, dejé atrás a toda esa gente a la que he ido conociendo en este año que he pasado en la tierra de los volcanes, y a la que tanto quiero y aprecio. Y, de nuevo,