Fecha: 9 al 15 de febrero de 2023
Vino a Costa Rica mi amigo Carlos, el Chileno que conocí en mi estancia en ese país durante 2008-2009 y al que no veíamos desde su visita a Ecuador allá por 2018. Como a él le gusta hacer, el viaje fue medio improvisado: tras una conversación breve en la que no me quedó claro si era verdad o mentira su propuesta de visitarnos, compró unos billetes con menos de un mes de preaviso.
Como teníamos un festivo largo y más o menos planificada una visita a Nicaragua con mi compañera de trabajo Guiby, le propusimos que se uniese a nuestro viaje a San Juan del Sur, y aprovechásemos para conocer Nicaragua, o al menos un poquito de ese hermoso país. Yo tuve la oportunidad de conocer Nicaragua en 2011 un poquito antes de irme a vivir a Mozambique, y el recuerdo que tenía de lo que pude visitar era muy bonito.
Iniciamos el viaje en el coche de Guiby hasta la frontera, donde nos tuvieron aproximadamente dos horas en una revisión exhaustiva de los pasaportes. Agotados, nos dieron el sello de entrada y llegamos en la noche a San Juan del Sur, donde nos hospedamos en un airbnb muy bonito que habíamos reservado para un par de días.


Al día siguiente salimos a explorar algunas playas de la zona, quedándonos bastante sorprendidos con la excesiva privatización de los accesos. Todo el sur de San Juan del Sur, está lleno de playas hermosas a las que no se puede acceder sin atravesar alguna propiedad privada. Existen algunas servidumbres, pero es prácticamente inviable encontrarlas. Logramos llegar a la playa del Refugio de Vida Silvestre La Flor, donde no nos permitieron entrar por tratarse de una época de anidación de tortugas y, por tanto, estaban restringidas las entradas a la playa. Desde ahí nos fuimos a la playa El Coco, a la que pudimos entrar atravesando una propiedad privada y pidiendo permiso. Aunque el día fue supersoleado, allí el viento era tan fuerte que el baño fue impracticable; por lo que tratamos de llegar a otra playa un poco más al norte. No recuerdo bien cuál fue a la que sí conseguimos entrar, si “Playa hermosa” o “Playa el Yanke”; a una de las dos no lo logramos, pues se accede a través de un condominio y no nos dejaron pasar. El viento era igual de fuerte, el oleaje peligroso y la marea estaba bajísima, por lo que el baño fue también imposible. Eso sí, las vistas preciosas. En cualquier caso, como se aprecia en mis palabras, la experiencia no fue nada buena; una pena, porque teníamos expectativas muy altas.




















Después de comer a pie de playa en la ciudad de San Juan del Sur, hicimos un último intento y nos dirigimos hacia el norte a una playa llamada “Playa Marsella”. Este lugar es mucho más accesible de manera pública y la playa es bastante bonita. Allí vimos el atardecer y pudimos darnos un baño mientras miles de gringos jugaban volleyball con un DJ pinchando música electrónica de fondo; una situación bastante surrealista. Después de la experiencia se me cayó el mito de las “playas idílicas y salvajes de San Juan del Sur”; creo que esto debió ser así hace muchos años. Hoy, como otros tantos lugares del mundo, ha sido gentrificado y echado a perder, una tristeza. Lo que sí que disfrutamos mucho fueron los restaurantes, pues gozamos cada plato que comimos por buenos precios y cantidades. También aprovechamos para relajarnos en la piscina de la casa que habíamos alquilado y disfrutar del calorcito.






Al la mañana siguiente nos fuimos hasta San Jorge, pasando por la ciudad de Rivas. Desde allí sale el Ferry hasta la Isla de Ometepe. Tras un viaje bastante movido, fuimos viendo cómo la isla se iba haciendo grande, y sus volcanes (Concepción y Maderas), aunque tapados por las nubes, se intuían como dos colosos. Finalmente, llegamos a Moyogalpa y tanteamos la posibilidad de alquilar unas motos, pero era carísimo y no nos sentimos lo suficientemente confiantes en nosotros mismos, por lo que, finalmente, optamos, debido al poco tiempo del que disponíamos, por hacer un tour que nos diese la vuelta a la isla.



La primera parada fue en la “Reserva Natural”, Ojo de Agua, un balneario popular lleno de gente y niños saltando en una laguna verde que no nos dio mucha gana de probar. Nos asomamos un poquito, nos tomamos una cerveza y salimos de allí huyendo y esperando que nos mostrasen algo más interesante en la siguiente parada.




Por suerte, la siguiente etapa del tour, recayó en una hacienda llamada “El Porvenir”, un lugar con un sendero entre diferentes petroglifos, aproximadamente un conjunto de 20 con formas geométricas y antropomorfas. En esta isla, sobre todo, alrededor del volcán Maderas, se han encontrado más de 1.500 tallados hechos por poblaciones precolombinas con un rango histórico muy amplio, desde el 800 a.C. hasta aproximadamente el año 1.200.







Desde aquí, nos dirigimos a comer en uno de los restaurantes de la Playa de Santo Domingo, con bastante oleaje para ser un lago. Comimos en un chiringuito con vistas espectaculares al volcán.



La última parada fue al Parque Ecológico Charco Verde; una laguna rodeada de vegetación desde la que, en los días despejados, se puede apreciar el volcán Maderas. En nuestro caso, tuvimos muy mala suerte y no pudimos apreciar la foto de la postal, pero dimos un rodeo a la laguna por unos senderos que estuvo entretenida. En la entrada hay también un mariposario que visitamos y donde jugamos un ratito con los lepidópteros.
















En general, aunque se nos hizo corto, el recorrido fue muy bonito, pudimos apreciar los paisajes de la isla y conocer un poquito las principales poblaciones y atractivos de Ometepe. Por la noche, paseamos por Moyogalpa, cenamos por allí y pasamos la noche en un hostal bastante terrible. Visitamos bastantes y todos eran más o menos del mismo percal, así que no tuvimos opción.









En la mañana, el regreso en el barco fue bastante movido. Llegamos a pensar que no conseguiría entrar al muelle y nos tocaría dar la vuelta, pero finalmente se logró y nos enrutamos hacia la ciudad de Granada, historia que narraré en la siguiente entrada.



Ruta: San Juan del Sur y playas – Isla de Ometepe – Granada e Isletas – Laguna de Apoyo – Catarina – San Juan de Oriente – Niquihomo – Masaya – Volcán Masaya – Managua