Reasentamientos en ManabĂ­ y Esmeraldas

Como sabĂ©is, en 2016 temblĂł la tierra ecuatoriana, y un terremoto de 7.8 grados, destrozĂł una gran parte del paĂ­s. Este sismo principalmente afectĂł a las provincias de Esmeraldas y ManabĂ­, causando un gran nĂșmero de muertes y destrucciĂłn de mĂșltiples viviendas. Con mi trabajo actual, y en asociaciĂłn con otras ONG estamos diseñando un proyecto para apoyar a todas estas familias que se han visto perjudicadas y que necesitarĂĄn un empujĂłn para recuperar su estado previo al terremoto. En una de las visitas que hicimos a la zona, pude fotografiar los reasentamientos que ha construido el gobierno para algunas de estas familias. Dicen que aĂșn quedan por construir 100.000 viviendas en las dos provincias. AquĂ­ dejo algunas fotos para

ManabĂ­ profundo

Hace unos meses tuve la oportunidad de participar en el Programa de AdaptaciĂłn Basada en Ecosistemas para apoyar con el banco de fotografĂ­as del proyecto. Este proyecto se estĂĄ ejecutando en los GAD de Honorato Vasquez y Membrillal, en las zonas de ManabĂ­ del interior.   Pude conocer a muchas personas de la zona, sus iniciativas y expectativas, los emprendimientos que con tanta ilusiĂłn llevan adelante y la alegrĂ­a con la que lo hacen. FotografiĂ© el bosque seco y sus gigantes ceibos, un poco de la biodiversidad de la zona, y tambiĂ©n pude conocer la famosa laguna de la Poza Honda, donde cientos de cormoranes habitan en armonĂ­a con la naturaleza.   Dejo por aquĂ­ algunas de las fotos de esta

ManabĂ­, espectĂĄculo viviente

Uno de los lugares que mĂĄs me ha sorprendido desde que vivo en Ecuador han sido las costas de ManabĂ­, una provincia mĂĄgica llena de vida. Empezando por el bosque costero tropical seco en el que te internas para llegar hacia el pequeño pueblo de Puerto LĂłpez y que conforma la mayor parte del Parque Nacional Machalilla, siguiendo por la sorprendente Isla de la Plata, continuando por los bonitos manglares de Islas CorazĂłn y Fragatas y acabando con el extraterrestre mundo submarino que te encuentras en sus mares, donde puedes ver ballenas jorobadas saltando como locas o mantas rayas “volando” a tu lado a un ritmo suave y pausado.   Como digo, parece sorprendente que un trozo tan pequeño del