La famosa mataquenha

Tunga penetrans es una especie de insecto sifonáptero de la familia Hectopsyllidae. Es una pulga que ataca la piel. Afecta principalmente la piel de los pies; se introduce en ella y produce prurito intenso. Popularmente se le conoce como “niguas” o “pique” (Perú), y parasitológicamente como tungiasis.

Tiene un tamaño inferior a 1 mm, con cabeza grande y forma un ángulo con el vientre. Puede atacar a humanos, cerdos y otros animales domésticos.

Se suele contraer al pisar suelos mojados y sucios. Tanto los síntomas como la forma del parásito son parecidos a las de una ampolla. La forma de eliminarlo más casera es romper la bolsa con una aguja o con una hoja de afeitar bien limpias, y apretar la incisión hasta que se elimine el líquido que la envuelve y salga un punto negro, que es el parásito.”

Fuente: Wikipedia 

Ciclo de vida

“El hábitat donde más frecuentemente se halla, está constituido por suelo seco, arenoso, sombreado y templado, así como por suelos de cobertizos, viviendas y establos de los animales. Sin duda, la coloración pardo-rojiza que posee este parásito se adecua perfectamente a su entorno.


El ciclo biológico de la Tunga Penetrans es muy parecido al de otros parásitos. Los huevos son depositados en el suelo llegando a eclosionar en tres o cuatro días. Tras dos semanas, la larva forma un capullo, donde la pupa sufre una metamorfosis durante una o dos semanas hasta que se rompe y se libera la pulga adulto. La copulación supone la muerte de la pulga macho y la hembra grávida sobrevive para penetrar en la piel de huésped. Una vez dentro, labra un surco o ‘saco fibroso’ hasta que su cabeza queda en la dermis, en contacto con los vasos del plexo vascular superficial y el segmento abdominal es paralelo a la superficie cutánea. Al ser un parásito hematófago se alimenta de la sangre del huésped y aumenta de tamaño hasta alcanzar 0,6-1 cm, a expensas de un abdomen repleto de huevos. Durante siete a diez días, la hembra expulsa 150-200 huevos diarios a través de su orificio abdominal caudal, muriendo después de esta deposición y completándose así el ciclo.

En condiciones favorables el ciclo de vida completo dura entre 17 y 21 días, pudiendo ser modificado por variaciones del medio ambiente (como temperatura y humedad) y por la disponibilidad de alimento. Los distintos estadíos pueden soportar largos períodos sin alimentarse siendo más notorio en las pupas. Las pupas pueden transformarse en adultos ante estímulos, como vibraciones producidas por un posible hospedador al caminar por el suelo cuando ingresa al lugar desocupado por largos períodos sufriendo severos ataques de pulgas hambrientas.”

Fuente: Plagasonline.com.ar 

 
 
 
 
 

0 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Anónimo dice:

    llevaba tiempo sin seguirte, y hoy por fin he tenido un ratito. Impresionante, sobre todo el arbol enormisiimo, y las fotos de los animalillos. besos. muchos besos.

  2. SER dice:

    Un beso auro!!

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