Ilha de Vamizi

Aunque todos me imaginabais tomando cañas, porque muerto sabiais que no estaba, tampoco existía esa posibilidad, pues cañas, cañas, aquí no hay… 

Llevo un año sin salir de Mozambique y sin hacer demasiados desplazamientos. Parece que Sergio empieza a sentar la cabeza… o no, pero la cuestión es que 2013 ha sido un año lamentable en cuanto a viajes se refiere. Ha sido maravilloso en otros aspectos, pero no en ese.  

El mes pasado tuve la oportunidad de ir a la Isla de Vamizi, una isla muy estrecha pero muy larga, perdida en el Archipiélago de las Quirimbas, donde sólo hay una comunidad y un resort de mega lujo de más de mil dólares la noche (manjar de dioses).  

En fin, que en la isla, WWF está llevando a cabo un proyecto de conservación, en el que gestionan una reserva marina llena de corales y peces de colores. También llevan viveros de plantas de la isla y hacen sensibilización medioambiental a los turistas del hotel y a la comunidad. Todo muy bonito y en un lugar paradisíaco.  

Nosotros fuimos con la universidad para elaborar la lista de mariposas existentes en la isla y dejar una muestra en los cajones que tiene WWF como insectarios para ser mostrados a los turistas.  

Para llegar hasta allí hay que ir en avioneta y helicóptero, por lo que pude sobrevolar la costa del norte del pais por encima de los manglares, y disfrutar de las mejores vistas aéreas que he visto en toda mi vida. También tuve la oportunidad de bucear en la reserva y ver los mejores fondos marinos que haya visto en mi vida… jejeje.  

La isla es muy interesante, por, a parte de lo que ya he contado, los cangrejos ermitaños que tiene. Vamizi está llena de cangrejos que pasean por las maravillosas playas que rodean la isla, muchos de ellos, metidos en tapones que llegan arrastrados por la corriente. Algunos de estos cangrejos ermitaños son los famosos Coconut Crab (o cangrejos cocotero), conocidos por su devoción a los cocos; son animales que crecen tanto que en las etapas adultas no encuentran conchas en las que refugiarse y caminan desnudos. Algunos pueden llegar a medir más de un metro, y se suben a los árboles con una facilidad impresionante.  

También hay muchas serpientes y monos, que, en general, son respetadas por la comunidad y pasean a sus anchas por cualquier lado.  

Aquí dejo un testimonio gráfico.

Si alguien pensaba que dormíamos en el lodge…se confundía
La casa árbol de WWF
Coconut crab acechando en la noche
Demostrando sus dotes de escalada
Pitón capturada para mostrar a los turistas
Pitón liberada, claro
El equipo. Profesores y alumnos.
Una muestra de una de las casas privadas del hotel
Los bandidos que trataban de robarnos la comida cada día
© Joana Trinidade
© Joana Trinidade
© Joana Trinidade
© Joana Trinidade
El puerto de Pemba desde el cielo
Pemba

0 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Você está brincando, certo? Isso é do caralho paraíso!

  2. salvi dice:

    Anda que no lo pasaste bomba!! menudo lujo de viajecito! tenemos que comprarnos una isla de estas!

  3. jejej secundo a Salvi! cuándo compramos!?
    qué maravilla Sergio! las vistas desde aire son espectaculares…y el resto de los paisajes tb jeje Qué bien hiciste en sacarte lo de buceo, sino lo que te estarías arrepintiendo!
    Me alegro que andes haciendo cosas chulas por la uni, aunque no estés viajando tanto como antes seguro que merece la pena 😉
    A ver si nos vemos en Navidad en la super quedada y me cuentas.
    besicos

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