Playas verdes, acantilados, cascadas y estrellas

DespuĂ©s del palizĂłn de bucear, salĂ­ por la mañana en direcciĂłn al sur de la isla, entre campos infinitos de verde atravesados intermitentemente por flujos de lava antiguos y secos, lo que le da un aspecto multicolor al horizonte bien interesante.   Hacia el sur lleguĂ© a unas colinas desde donde pude apreciar el infinito del OcĂ©ano PacĂ­fico y los acantilados magmĂĄticos donde revientan las olas. AllĂ­ se respiraba un aire puro que en nada se asemejaba a lo que te espera cuando aterrizas en HonolulĂș. DespuĂ©s de descansar un poco sintiendo el viento, proseguĂ­ hacia la famosa playa de Papakolea, conocida en el mundo entero por tener una arena de color verde (fenĂłmeno que ocurre gracias a un mineral

Big Island, viendo crecer el mundo

Y salĂ­ volando hacia la Isla Grande de HawĂĄi!! y sobrevolĂ© alguna otra isla, y a lo lejos pude ver el gran volcĂĄn Puu Kukui de la isla de Maui, rodeado por nubes que me impidieron fotografiarlo en condiciones. Se me pasaba por la cabeza lo apartado que estaba del resto del mundo, y me planteaba cĂłmo habrĂ­an podido llegar las primeras poblaciones hasta esta isla… un grupo de intrĂ©pidos navegantes en barcos rĂșsticos y a la merced de los vientos y las olas.   El primer dĂ­a solo lleguĂ© al hostal que tenĂ­a reservado en la ciudad de Kona, donde dormĂ­ plĂĄcidamente despuĂ©s de los duros dĂ­as de trabajo en el Congreso. Ah, olvidaba decir que habĂ­a alquilado un