Cómo comer hasta reventar

Fecha: del 31 de julio al 22 de agosto de 2021


Como introducía en la entrada anterior, nos cruzamos media España para encontrarnos con mis padres, mi hermano y mi cuñada en el pueblo de Echalar, en la provincia de Navarra. Pero aprovechando el camino, y como había que estirar las piernas, nos detuvimos en Burgos para contemplar otra de las catedrales más espectaculares de España.

A Burgos no fue nada difícil entrar, y el GPS nos dejó en las inmediaciones de la catedral, donde pudimos aparcar sin problemas para dar una pequeña vuelta alrededor, tomarnos unas fotos y proseguir viaje.

Llegamos casi al mismo tiempo que mi familia, que salía desde Madrid, y nos encontramos en la terraza que hay frente a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Muy justos para tomar una cerveza antes de entrar al “Bar Asador La Basque”, donde mi madre había reservado mesa. Este lugar es característico por ofrecerte un menú del día completísimo, con cientos de platos de comida casera, y con cantidades industriales de sidra vasca para acompañarlo. Después de comer hasta el límite con la muerte, el mesero vino a regañarnos por no habernos podido acabar algún plato. Hicimos un esfuerzo extra y casi acabamos lo que quedaba. Esta fue la recepción que nos hicieron Navarra y Euskal Herria.

Como zombies caminamos un poco por el pueblo de Echalar para tratar de bajar la comida. Este es un pueblo pequeño pero precioso, con las características viviendas vascas de color blanco y vigas de madera. Tejados con mucha pendiente para dejar caer la lluvia y la nieve en las temporadas más frías, y sobre todo, con tamaños impresionantes. La mayoría de estas casas tienen cientos de años, son una maravilla.

Después nos dirigimos al pueblo de Lesaca, donde teníamos el hotel. Allí nos echamos una pequeña siesta antes de salir a caminar por sus calles. Se trata de otro pequeño pueblo lleno de encanto, con sus casas vascas características y sus balcones adornados con geranios rojos. Pareciera que todos los habitantes se hubiesen puesto de acuerdo para cuidar la estética perfecta de sus viviendas y sus balcones. Un regalo para los ojos.

Para concluir el día nos dirigimos al pueblo de Bera, un poco más grande y con edificios un poco menos rústicos, pero no por eso con menos encanto. Disfrutamos paseando por sus calles, contemplando sus caseríos y los carteles con las típicas letras vascas. Nos deleitamos con la fachada de su ayuntamiento. En sus paredes hay unos murales que fueron realizados en 1983 por el artista Julio Caro Baroja, basados en restos de pinturas antiguas encontradas durante la restauración. En frente, la Iglesia de San Esteban, que antaño fue una casa torre gótica, posteriormente reconvertida a usos eclesiásticos.

Esa noche nos acostamos pronto para descansar después de un día lleno de kilómetros y calorías.



Ruta: Madrid – Langreo – MUMI – Cangas de Onís – Ribadesella – La Cuevona – Playa la Vega – Gijón – Avilés – Oviedo – Colunga – Lastres – Museo Minero Valle de Samuño – Desembocadura del Nalón – Cudillero – Cabo Vidio – Tapia de Casariego – Foz – Playa de las Catedrales – Ribadeo – Rinlo – La Coruña – Finisterre – Santiago de Compostela – Cambados – Combarro – Pontevedra – Castillo de Sobroso – Ribadavia – Carballino – Orense – San Pedro de Rocas – Nogueira de Ramuin – Mirador de Cabezoás – Parada de Sil – Balcón de Madrid – Castaño Milenario de Entrambosrios – Pasarela del Río Mao – Caldelas – León – Burgos – Echalar – Lesaca – Bera – Elizondo – Ainhoa – Zugarramurdi – San Juan de Luz – San Juan de Pie de Puerto – Roncesvalles – Pamplona – Pasajes – San Sebastián – Guetaria – Bilbao – Castro Urdiales – Santander – Potes – Espinama – Fuente Dé – Las Ilces – Mogrovejo – Santo Toribio – Aranda del Duero – Madrid

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