El último refugio

Empieza el año nuevo rememorando los últimos paseos de 2015. Tras una habitual visita a España en navidades, retomo el blog para terminar de enseñarles las últimas salidas del año. Por supuesto subiré más adelante y llegado el momento, algunas fotos de la visita europea de estas navidades, con paradas como Madrid, Segovia, Toledo y algunos lugares mágicos de la Grecia continental. Así que paciencia, que todo llegará.   En mi plan de viaje desde el Cajas hasta Guayaquil tenía pensado enterarme bien de dónde quedaba la entrada a la Reserva Ecológica Manglares Churute, pues según el mapa, la carretera que une ambos lugares pasa por mitad del parque. Sin embargo, no logré verlo, y eso que estuve pendiente todo

Guayaquil, cálida y pachanguera

Nunca imaginé que Guayaquil fuese un lugar tan grande. Otro Ecuador, completamente diferente. Si en Quito la gente se resguarda temprano en las casas, aquí a esa hora empieza la pachanga. Gente con ropas ligeras, música en las calles y ese calor tropical que hace menear el esqueleto a los más animados.   Es una ciudad construida sobre la desembocadura del río Guayas, encima de islotes de tierra atravesados por diversos canales. La impresión al entrar en la ciudad sobre largos puentes es medio futurista, y la humedad al salir del coche, te pega un golpe considerable.   Solo pasé allá un día, pero aproveché para visitar algunos de los lugares clásicos de la ciudad. En la plaza de la

El Cajas, el cielo en la tierra

Desde Cuenca, y siguiendo por una serpenteante carretera que sigue subiendo, llegas hasta el Parque Nacional El Cajas, uno de los emblemas del Ecuador. Un parque no tan grande como otros del país, pero que sin embargo alberga una de las vistas paisajísticas más bonitas que he podido disfrutar por estas tierras.   Por el camino, que atraviesa el parque, y con poca señalización, hay una entrada al parking de La Toreadora, una de las lagunas más pintorescas de El Cajas. Desde allí tienes opción para realizar varias rutas, entre ellas, la que me animé a hacer yo, un sendero no demasiado complicado, de unas cuatro horas de duración en el que atraviesas dos bosques de polylepis y rodeas diferentes

Cuenca, magia entre montañas

Cuando llegué a Ecuador, una de las primeras cosas que escuché, estaba relacionada a la belleza de la ciudad de Cuenca, algo apartada de Quito, pero visita imprescindible para todo aquel que quiera conocer los atractivos del país. Aproveché unos días de descanso para coger el coche y dirigirme hacia el sur, y después de infinitas curvas, neblinas, lloviznas y camiones destartalados, acabé llegando a Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca (así se llama oficialmente), que ya me enseñó su belleza a lo largo del río que uno recorre cuando se va introduciendo en la ciudad.   Cuando dejé el coche, me interné a pie por el casco histórico, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en

La Paya, amazonia colombiana

Existe un río, un río grande, que abastece otro río más grande aún, un río que da vida a una región gigante, tan grande que no puedes imaginarla dentro de tu cabeza. Y en esa región hay tanta vida, tanta, que podrías intentar entender las relaciones existentes entre cada uno de los seres vivos que allí habitan y podrías morir de viejo sin haber comprendido ni una décima parte de los procesos que allí ocurren. Ese río grande se llama Putumayo, uno de los múltiples ríos que abastecen al río amazonas y que forman la cuenca amazónica. Una maravilla de la naturaleza y que cada vez se encuentra más amenazada por presiones antrópicas.   Yo tengo la suerte de estar

Lagunas de Ozogoche y bajada al Quilotoa

Para disfrutar el último fin de semana con Juan, Marcos nos llevó al Festival Turístico Cultural Ozogoche 2015, tributo a las aves migratorias cuvivies, características porque cada Septiembre van a morir a estas lagunas sin conocerse muy bien el por qué. Este suicidio colectivo es aprovechado por las poblaciones indígenas del lugar para su alimentación.   Estas lagunas se encuentran en el Parque Nacional Sangay, y están embebidas en un ecosistema de páramo, húmedo, nublado y lluvioso. Y como no podía ser de otra manera, este festival se dio en medio de estas condiciones climáticas que poco ayudan.   Ciertamente, solo vimos un cuviví muerto en las orillas del lago, y por lo que cuentan, el número de pájaros suicidas

Carchi, fronterizo y remoto

Aprovechando la visita de Fer, Vicky, Juan y Nazaret, nos enrumbamos hacia el norte, pasando por lugares como Otavalo, Cuicocha o Peguche (de los que ya subí fotos anteriormente) y llegando finalmente a la frontera con Colombia, a la ciudad de Tulcán, donde pernoctamos después de un largo día de coche.   Por la mañana visitamos el conocido cementerio de Tulcán, característico porque en algún remoto rincón del mismo, se esconde el señor Eduardo Manos Tijeras, que se dedica cuidadosamente cada mañana a podar con esmero las plantas del jardín, moldeando así unas características figuras que maravillan al visitante y te hace olvidar por un momento el lugar en el que te encuentras.   Desde ahí, nos subimos como buenamente

Parque Cóndor, acercando las aves al ser humano

Después de diversos intentos de ver cóndores, decidimos acercarnos al Parque Cóndor, un centro de recuperación de aves, cercano a la ciudad de Otavalo, que se dedica a rescatarlas de manos inapropiadas o ambientes confinados o inadecuados.   Muchas de estas aves no pueden ser liberadas a la naturaleza, pues han perdido en algunos casos las capacidades de sobrevivir fuera del cautiverio. De este modo, el parque cóndor las mantiene en las mejores condiciones posibles y a través de la cetrería las muestra al público con el fin último de sensibilizar a la población sobre la importancia de estos animales para el ambiente y para sus propias vidas.   En el lugar hay aves de todo tipo, incluyendo un cóndor,

Manabí, espectáculo viviente

Uno de los lugares que más me ha sorprendido desde que vivo en Ecuador han sido las costas de Manabí, una provincia mágica llena de vida. Empezando por el bosque costero tropical seco en el que te internas para llegar hacia el pequeño pueblo de Puerto López y que conforma la mayor parte del Parque Nacional Machalilla, siguiendo por la sorprendente Isla de la Plata, continuando por los bonitos manglares de Islas Corazón y Fragatas y acabando con el extraterrestre mundo submarino que te encuentras en sus mares, donde puedes ver ballenas jorobadas saltando como locas o mantas rayas “volando” a tu lado a un ritmo suave y pausado.   Como digo, parece sorprendente que un trozo tan pequeño del

Más páramos en Antisana

El páramo siempre te rejuvenece. Ese frío que se mete hasta los huesos, la lluvia que no es lluvia y la humedad que rodea todo, te hacen sentir vivo (y mojado). Así fue en la Reserva Ecológica Antisana, donde nos fuimos a pasear y a buscar cóndores en el mes de Agosto. No vimos ninguno, pero como dijo el sabio “lo importante no es verlos, lo importante es saber que están ahí”.   Desde Pintag (pueblo que lleva por nombre el de uno de los líderes indígenas otavalos que lucharon contra la invasión de los Incas y que prefirió morir de hambre antes que comer comida inca cuando le capturaron. Después de asesinado y degollado, con su piel hicieron un