De Mindelo a Santo Antão

Aterrizamos en Mindelo, Isla de São Vicente, sin mayor inconveniente, nos dirigimos al hotel, circulando por la avenida que transcurre a lo largo de la Bahía do Porto Grande, disfrutando de las preciosas vistas hacia la inmensa isla de Santo Antão, situada justo en frente. Desde la ventana de nuestro hotel, el mural de Cesária Évora tallado por Vhils nos contemplaba e hipnotizaba de manera deslumbrante. Nos sorprendió la ciudad de Mindelo, por los coloridos de sus casas coloniales y la buena conservación en general que tiene el centro histórico. Aunque es pequeño, las callejuelas son muy agradables, y los barcos anclados en el puerto, con las montañas de Santo Antão de fondo, le dan un toque idílico a la

Fogo de color verde

Empezábamos el que pensábamos que sería nuestro último día en la isla, pues al día siguiente volábamos hasta Mindelo, Isla de São Vicente. En la ciudad de São Filipe no paró de perseguirnos desde que llegamos un guía llamado Claudio, que estaba desesperado buscando a alguien a quien pasear, pues con la pandemia, no ha tenido turistas en muchos meses. Aunque nuestro plan inicial era quedarnos en la ciudad paseando y descansando, al final decidimos irnos con Claudio, a pesar de que estuviese lloviendo a ratos. Es triste ver cómo gente honrada intenta hacer su trabajo y no puede, por lo que esta acción le ayudó a él, pero nosotros acabamos conociendo unos lugares fantásticos gracias a sus recomendaciones. Nos

Chã das Caldeiras: Sobrevivir dentro de un volcán activo

El tercer día en la Isla de Fogo subimos hasta Chã das Caldeiras, dentro del Parque Natural do Fogo, la zona más alta de la isla, donde unos cuantos habitantes resisten dentro de la caldera de un volcán activo. Por el camino, uno va atravesando pequeños pueblos hasta llegar a la entrada del parque. Es notorio cómo según uno se va aproximando a Chã, los colores de las pieles se van aclarando a la par que lo hacen los ojos de las personas. Estos colores de piel claros y los ojos azules y verdes tienen una explicación. En 1870, un conde francés llamado Louis Armand de Montrond, dejó Francia por motivos no del todo conocidos; se habla de deudas, un

Llueve en el archipiélago

En 2020 hemos vivido las vacaciones más raras de nuestra vida. Hemos sido afortunados por una serie de razones que detallaré más adelante, pero también hemos sufrido las consecuencias de la pandemia. En septiembre vinieron mis padres para conocer Cabo Verde. A pesar de las restricciones aéreas que prohibían la entrada por turismo a cualquiera no residente, quedó una ventana excepcional: las reuniones familiares. Alegando este motivo, pudimos juntarnos todos en Praia y desde aquí conocer algunas de las islas de este bonito archipiélago. Test de anticuerpos mediante, pensábamos visitar Maio durante el primer fin de semana, y viajar el lunes a la isla de Fogo, recién declarada Reserva de la Biosfera. Sin embargo, comenzó a levantarse un viento fuerte

La Isla de Santiago se camina

La isla en la que vivimos es la más grande de todo el archipiélago, y sin embargo es una de las menos turísticas del país. Los grandes atractivos y la fama internacional los tienen las islas de Sal, Boa Vista, Santo Antão y Fogo, principalmente. Muchas personas pasan por esta isla solamente porque la capital está aquí y sus vuelos llegan hasta esta. Como mucho, algún visitante informado, visitará Cidade Velha para poder empaparse un poco de la historia y el patrimonio cultural que existe aquí. Cuando uno busca “Cabo Verde” en Google lo primero que aparecen son las famosas playas de las Islas de Barlovento y poco o nada se conoce sobre la Isla de Santiago, pues no posee

Porto Mosquito – el final de la ruta

La Isla de Santiago se puede recorrer de punta a punta en algo más de una hora, dependiendo lo experto que uno sea con las curvas. En un par de ocasiones le hemos dado la vuelta a la isla y hemos dado ojeadas rápidas a los pequeños pueblos que uno se encuentra en su ruta. No obstante, y aunque puede dar sensación de pequeña, la cantidad de caminos empedrados y pueblos remotos perdidos entre las montañas, es enorme. Espero que podamos dedicar estos años a descubrirlos poco a poco, y seguro que más de una joya escondida nos encontramos por el camino. En estas pequeñas aldeas parece que uno ha cambiado de país. El contraste con Praia es enorme, y

La “Cidade Velha” de Santiago

Cabo Verde es un país insular compuesto por 10 islas y algunos islotes. Es un país cargado de historia, y que mucha gente no sabe identificar en el mapa. Sin embargo, muchos de los personajes conocidos por todos, como Cristóbal Colón, Magallanes, Elcano, Darwin, Vasco de Gama o Francis Drake, pasaron por estas islas en sus grandes viajes. Hasta dicen que Saint-Exupéry paraba en la isla de Santiago en sus vuelos como cartero. El primer asentamiento de colonos europeos en África Subsahariana sucedió aquí, en la isla de Santiago, fundando la que llamaron “Ribeira Grande” en 1462. El portugués Diogo Gomes fue la primera persona que pisó estas islas dos años antes, cuando se las topó por casualidad en su

En barco hacia la Isla de Maio

La Isla de Maio es la isla más próxima a Santiago, donde se encuentra Praia, la capital de Cabo Verde. Aunque uno se esperaría un servicio constante de barcos que van y vienen, resulta que el servicio ni siquiera se ofrece todos los días. Además, la página de Interilhas, que ofrece los viajes en barco, lanza un calendario de programación mensual, por lo que tampoco se pueden comprar con mucho tiempo de anticipación. En fin, que al menos, para ir a esta isla, se puede salir desde Praia los viernes por la tarde y regresar los domingos, y eso es lo que hicimos. El viaje merecería una entrada entera para describirlo. Llegamos, como indicaba el boleto, una hora previo a

COVID-19. Aislados en la isla

Escribo esta entrada desde uno de los parones viajeros más grandes de mi vida. Esta pandemia nos ha caído como un jarro de agua fría, y nadie esperaba que fuésemos a llegar tan lejos como lo hemos hecho. Vuelos suspendidos a nivel mundial, fronteras cerradas, poblaciones enteras en aislamiento domiciliario, los sistemas de salud en los huesos y sobre todo, las desigualdades, más acentuadas que nunca. Los horrores del capitalismo global se muestran en estos momentos, y cada uno rema en direcciones opuestas para salvar y proteger lo suyo. En Cabo Verde, se declararon los primeros casos en Boa Vista a inicios de marzo, y para la tercera semana del mes, cuando apenas había casos en esa isla, nos pusieron

En medio del Atlántico

Después de cinco años viviendo en Quito, la vida cambió de repente. Ecuador ha sido el país en el que más años he pasado desde que salí de España, y puede ser el país que más haya recorrido, del que más rincones conozco y uno de los más bonitos del mundo. Allí me casé con Verónica y allí he tenido y sigo teniendo una familia encantadora. Aunque el blog lleva varios años con un ritmo un poco atrasado respecto a mi vida, el confinamiento está permitiendo ponerme al día, terminar de editar todas las fotos que tenía acumuladas y escribir las entradas sobre los viajes hechos en el último año. A día de hoy me quedan solamente dos entradas para