Sucre II

Ayer caminamos un poco cuesta arriba, subimos a un lugar de Sucre llamado “La Recoleta” que es una plaza con una iglesia y un mirador de toda la ciudad. Arriba estuvimos un rato quietos contemplando la ciudad y aprovechamos para leer, escribir diarios y cosas por el estilo. Más tarde pedimos un helado de chocolate y nos lo pusieron de tuti-fruti y tuvimos que discutir un rato para conseguir que nos devolviesen el dinero, porque no sé si lo había dicho, pero en Bolivia, el cliente NUNCA tiene la razón, como debe ser, sí señor…

Sucre, ahora sí

Ayer pasamos el día viendo Sucre, me ha gustado bastante más que Cochabamba, la plaza es bastante bonita y los edificios coloniales están bastante conservados. Se me había olvidado decir, que como están de carnavales, es típico que los niños (y no tan niños) tiren globos de agua a desconocidos; casi todos los días volvemos al hostal mojados. Es un poco cansino, pero bueno. Por la noche, como celebración del bicentenario del primer grito de independencia de América latina, estaban haciendo espectáculos de títeres. Nos quedamos a ver uno y estuvo muy divertido, sobre todo el ver cómo imitan el acento español que hablaba Pizarro. Como era de esperar, nos tiraron algún globo de agua al público desde lejos. También

Cochabamba II

Hemos llegado esta mañana a Sucre, aún no he hecho ninguna foto, pero aprovecho para subir las fotos que hice ayer en la visita que hicimos con los del colectivo Tinku. Estuvo muy interesante, nos enseñaron cosas que en información turística nadie te comenta, como el monumento a las mujeres, las heroínas. También visitamos la cárcel por fuera, la de hombres y la de mujeres. Había unos policías en la puerta que nos prohibieron hacer fotos, pero era espectacular. Se me olvidó decir que Cochabamba tiene un cristo de esos como el de Río o el de Lisboa, que es medio metro más alto que el de Río, pero no subimos a visitarlo, no nos parecía demasiado interesante. Y bueno,

Cochabamba

Esta ciudad no tiene gran cosa que ver, pero en la plaza 14 de septiembre, se congregan muchas personas para discutir sobre diferentes temas, algunos sobre la nueva constitución, otros sobre las propiedades de algunas plantas y otros para hacer espectáculos de humor. Pasamos un buen rato a la tarde en la plaza escuchando a la gente hablar. Conocimos a una gente de un colectivo llamado Tinku, y hoy hemos quedado con ellos para hacer una visita alternativa de la ciudad, a ver qué nos enseñan. Para pasar la tarde también fuimos al cine y vimos una peli llamada “El extraño caso de Benjamin Button”, nos gustó, dura casi tres horas pero no se nos hizo larga, además estaba en

Fotos de la Paz

Ayer estuvimos paseando por esta bonita ciudad y pude hacer algunas fotos. Conocimos en el viaje desde la frontera a unos franceses que nos dijeron que era muy curioso para visitar la cárcel de San Pedro, en La Paz, y allá que fuimos; entramos y nos mete a un cuarto un policía con cara de pocos amigos y nos recibe un preso holandés hablándonos en inglés para que no se enterase el guardia, y nos empieza a comentar que la visita costaba 280 bolivianos y que eso incluía la visita y estar hasta las 20 tomando drogas con los presos, porque la cocaína de esa cárcel es la mejor del mundo. Debimos parecer medio tontos, porque no entendíamos bien eso

La pá, la pá, la pá, La Paaaaz

Por fin nos encontramos en la Paz, la capital más alta del mundo, y como era de esperar, vuelve a dolerme la cabeza y el estómago, maldito mal de altura. Las chicas están bien, debe ser que los de Madrid somos unos flojos… Llegamos de Porto Velho a Guayaramerin en autobús (cinco horas) y cruzamos la frontera Brasil/Bolivia. La policía internacional no abría hasta las ocho de la mañana para ponernos el sello de ingreso al país, y el único autobús a la Paz salía a esa misma hora, así que dimos el bus por perdido y pensamos en hacer noche allí, pero por si acaso, después del sello, fuimos a la terminal de bus, y encontramos que el bus

Se terminó Brasil para nosotros

Llegamos este medio día a Porto Velho, en avión, solo una hora de viaje, pero hemos podido disfrutar de las vistas de la inmensidad de la Amazonía desde el cielo. Anteriormente dije que Porto Velho estaba al sur de Brasil, mal dicho, está más al sur de donde estábamos, pero se encuentra a media altura de este inmenso país. Hemos ido al cine para pasar la tarde, una película en la que sale Will Smith que se llama “Seven pounds/Siete vidas”. También hemos visto lo único turístico que hay aquí, que es una antigua estación de trenes y a la una de la mañana sale nuestro bus hacia Gajará-Mirin/Guayaramerín, el paso fronterizo con Bolivia. De ahí, si podemos tomaremos un

Manaus

Llegamos a Manaus, ilusionados, esperando continuar nuestro viaje hasta el sur, a Porto Velho y de ahí a Bolivia. En todos los mapas que consulté aparecía dibujada una carretera de Manaus a Porto Velho, y miré muchos mapas y muchas páginas web, pero qué es lo que pasa cuando llegas aquí?? Te dicen que esa carretera ya no hay buses que quieran hacerla porque está muy deteriorada, y claro, es normal, porque a quién se le ocurre hacer una carretera que cruce toda la Amazonía?? hay que estar loco. Tras unos primeros momentos de bajón y de indecisión bajo la lluvia torrencial correspondiente a estas fechas en la selva, decidimos mirar vuelos. Al final hemos encontrado uno barato para el

Ordem e progresso

Estamos en Brasil, más concretamente en Manaus, capital de la amazonía brasilenha, antigua colonia de explotación del caucho. Tras dos noches de barco hasta la triple frontera, llegamos a Tabatinga, desde donde, por suerte, conseguimos un barco el mismo día hasta Manaus, en el que pasamos otras tres noches en hamacas… Informo a lectores anónimos, que la migración de Tabatinga está lejos del puerto, que los barcos brasileños son mil veces mejores, con límite de pasajeros, con baños limpios y comida mejor y en más cantidad. Los cajeros automáticos de Tabatinga tienen unas colas impresionantes y estuvimos un buen rato aprendiendo a utilizarlos, porque hay que meter y sacar la tarjeta varias veces. Casi perdemos el barco con la tontería

Mercado flotante de Belen (Iquitos)

Esta mañana, antes de irnos de aquí hemos ido a navegar entre las casa flotantes del barrio iquiteño de Belén, hacía tanta humedad que la cámara se me empañaba y no salían las fotos. Aquí dejo las que he podido hacer. Hasta dentro de unos días. PD: PARA TODOS AQUELLOS QUE QUIEREN VENIR A VERME A SANTIAGO Y DICEN QUE EL PASAJE ES MUY CARO, POR SI OS INTERESA, HA ENCONTRADO MI MADRE UNA OFERTA PARA VIAJAR CON IBERIA POR 480 EUROS IDA Y VUELTA SI SE COMPRA EL BILLETE ANTES DE NO SE QUÉ FECHA DE FEBRERO. ENTRAD A LA WEB DE IBERIA Y MIRADLO.

El sonido de la selva

Recién regresamos de la selva. Para mi la experiencia más grande del viaje. Preguntamos en la agencia de enfrente de nuestro hostal, se llama “Loving Light” y primeramente entramos para informarnos de cómo era eso de “la selva”. Nos empezaron a contar que hay unas cosas llamadas lodge en mitad de la selva donde llevan a los turistas; es una especie de hostal con todas las comodidades. Nosotros no estábamos interesados en algo tan turístico y preguntamos más. Al final, Ulises, que es el hombre que lleva la agencia, nos dijo que podría llevarnos a casa de su primo que vive en un pueblito llamado Puerto Miguel, en medio del río Yarapa. Al final nos fuimos dos días con su

Iquitos

Escribo desde la ciudad más grande del mundo sin acceso terrestre. Hemos sobrevivido al primer barco, y ya estamos instalados aquí antes de tomar el segundo barco hasta la triple frontera con brasil y colombia y de ahi hasta Manaus, capital brasileña de la amazonía, pulmón del mundo. Hemos dormido en hamacas, hemos vivido lo equivalente al Titanic en sudamérica, había clase alta y clase baja. Los de la clase alta iban en el piso de arriba y tenían unos pequeños camarotes, no tenían que esperar cola para comer ni para ir al baño. Nosotros, como buenos mochileros nos hemos difuminado entre los pasajeros de la clase baja, hemos esperado nuestras buenas colas para comer, hemos tenido que sortear mil

Yurimaguas, hamacas, humedad, y horarios en la selva

Emitiendo desde Yurimaguas. Se supone que esto no iba a ser así, porque en teoría, hoy llegábamos aquí y directos tomábamos uno de los barcos diarios hasta Iquitos, pero resulta que el barco diario no sale hasta mañana… y a ver si es cierto, porque hemos conocido a gente que ayer les dijeron que salía ayer sin falta, y a la tarde les dijeron que finalmente salía hoy, y hoy, pues eso, que salía mañana…. veamos qué nos depara el futuro. De momento estamos tomándolo con calma, sin estreses, y aguantando el calor y la humedad. Mucho mosquito no hay, aunque ya estamos tomando las pastillas de la malaria y echándonos bien de repelente, por si acaso. Hemos comprado unas

Chachapoyas y tantas cosas

Chachapoyas, ese lugar de peculiar nombre en el que no esperábamos encontrar demasiado, resultó ser un pequeño pueblo rodeado de espectaculares restos pre-incas. Mucho que ver y demasiado poco tiempo, pero bueno, vimos lo imprescindible. Tomamos un tour con guía y a mitad de camino reventamos rueda, el gato de la furgoneta estaba estropeado y paramos a un coche, en el que casualmente viajaba el presidente de la región, que amablemente nos prestó su gato y nos dio la mano a todos. Votaremos por él en las siguientes elecciones, seguro. Las enormes ruinas que Kuélap, de la cultura chachapoya, que significa “hombre de los bosques”. Es una ciudad más grande que Machu Picchu, o al menos creo que es más